El roaming es uno de los gastos más imprevistos de un viaje. Esta guía te explica cómo evitarlo completamente o reducirlo al mínimo, sea cual sea tu destino.
¿Qué es el roaming y por qué es caro?
El roaming es el uso de tu tarifa móvil habitual cuando estás en un país donde tu operadora no tiene red propia. En ese caso, tu operadora te alquila el acceso a la red de otra operadora local — y ese "alquiler" lo paga quien viaja.
Dentro de la Unión Europea, desde 2017 el roaming es gratuito para tarifas europeas — pero solo si tu tarifa incluye datos suficientes en España. En el resto del mundo, el roaming puede costar entre 5 y 25€ por día.
Método 1: eSIM de datos (la opción más cómoda)
Una eSIM de datos para el destino es actualmente la opción más práctica para la mayoría de viajeros. Las ventajas:
- Precio fijo y transparente — sin sorpresas al volver.
- Sin cambiar de SIM — tu número habitual sigue funcionando para llamadas.
- Activación antes de salir — llegas conectado desde el primer minuto.
- Cobertura local — usas la misma red que los locales, sin intermediarios.
Este es el método que ofrecemos en NotRoam para más de 100 destinos.
Método 2: SIM local en destino
Comprar una SIM física al llegar al destino puede ser barata (especialmente en Asia o Latinoamérica), pero tiene inconvenientes:
- Tienes que quitar tu SIM habitual — pierdes las llamadas entrantes.
- En algunos países (India, China) el registro requiere pasaporte y burocracia.
- Implica perder tiempo al llegar buscando el puesto de venta.
Método 3: Roaming UE (si viajas por Europa)
Si tienes una tarifa española con datos incluidos y viajas a países de la UE/EEE, el roaming es gratuito en condiciones normales. Esto cubre 27 países UE + Islandia, Noruega, Liechtenstein.
Importante: No cubre Reino Unido (post-Brexit), Suiza, Turquía, Marruecos ni otros destinos fuera de la UE. Para esos destinos, necesitas una eSIM o SIM local.
Método 4: WiFi + apps de mensajería
Si tu consumo es bajo (solo WhatsApp y algo de navegación), puedes apañarte con WiFi de hoteles, cafés y restaurantes. El problema es que en movimiento (transporte, calles, zonas rurales) no tendrás cobertura, y en destinos como Japón o EE.UU. el WiFi público gratuito es menos fiable que en Europa.
Método 5: Pocket WiFi de alquiler
Algunos destinos (especialmente Japón y Corea) ofrecen dispositivos de WiFi portátil de alquiler. Son útiles si viajas en grupo, pero implican recoger y devolver el dispositivo, cargarlo por separado y llevarlo siempre encima.